Quiero tomar un momento para explicar nuestra decisión, porque escucho muchas voces y quiero ejercer mi derecho de manifestarme personalmente con claridad.
Guatemala tiene muchos problemas, pero uno que pasa desapercibido para la mayoría de la población urbana, y en especial la ciudad de Guatemala es el terrible problema de la desnutrición infantil crónica.
Un niño de 0 a 5 años que sufre de este mal, ya no podrá recuperarse nunca. Su cerebro no se desarrollará y no podremos tener un ciudadano educado, sano y competitivo. Hoy existen en Guatemala un millón ciento sesenta y cinco mil niños en esa condición. Como es público, una de nuestras propuestas partidarias ha sido la lucha contra la desnutrición a través de un producto llamado la Supertortilla. En mi mente no puede haber una razón justificable para atrasar la implementación de esta propuesta.
La segunda propuesta que considero fundamental es la del Plan de Desarrollo Rural. Una iniciativa que podrá comenzar a aliviar la situación de pobreza extrema que atraviesan dos millones de guatemaltecos. Es imprescindible y urgente comenzar el tránsito de la economía de subsistencia (y el nuevo concepto de economía de infra-subsistencia) hacia el de economía de excedencia. Lograr que nuestros agricultores puedan optimizar la tierra privilegiada que tiene Guatemala. Recordemos que producimos de promedio 23 quintales de maíz, cuando otros países que no tienen los recursos que tiene Guatemala, producen 150 quintales por hectárea. El extensionismo agrícola es un asunto de justicia.
Al inicio de la semana, luego de la primera vuelta, se hizo evidente que deberíamos tomar una decisión respecto de apoyar a uno de los dos proyectos políticos que disputaran la segunda vuelta. Tuvimos la consulta con todos los Secretarios departamentales, el Consejo Político, el CEN y los asesores que tenemos, y concluimos que sería un error invocar la neutralidad y no cumplirle a Guatemala con lo poco o lo mucho que podamos aportar. Este sentir es el centro de nuestra decisión. Si iniciamos este caminar para contribuir al país, es hora de hacerlo. No podemos detener nuestra mano si de cooperar se trata.
Por lo anterior, y por la disposición del Partido Patriota y sus candidatos a Presidente y Vicepresidente para implementar estos planes que Visión con Valores aporta, hemos decidido otorgar este apoyo. Esto quiere decir que existe el compromiso de impulsar con toda la voluntad política las iniciativas que por todo el país expresamos. La Ley de harinización. La producción de los alimentos hipernutritivos de pertinencia cultural, como la Chaya, Chan, Nuez de Ramón, Moringa y Amaranto. Y la “Supertortilla”. Así como el Plan de Desarrollo Rural, que persigue a través de seis pasos, duplicar y hasta triplicar la producción por parcela de cada uno de nuestros agricultores.
Hay una cantidad de apoyos y alianzas que se hacen sobre la base de prebendas, negocios o posiciones. Esta se ha dado sobre propuestas concretas de trabajo y planes programáticos que hacen honor a nuestra filosofía partidaria. Primero Guatemala, segundo VIVA y tercero nuestros intereses personales. Debo añadir que siempre que se requiera un sacrificio, una contribución o un aporte para el país, allí estaremos presentes, aunque esto signifique arriesgar nuestra imagen partidaria sin dejar jamás de lado nuestra visión ni nuestros valores.
¡VIVA Guatemala!